Ángel Stanich «El Outsider»

angel stanichAlguien bastante importante en el mundo de la música definió en  petit comité  a Ángel Stanich como su «gran esperanza blanca». Podría serlo.  Está claro que algo tiene, aparte de muchas ganas y unas buenas tablas ya a sus espaldas. Tras un periodo de éxodo, el cántabro regresa a tierras castellanas en una minigira de fin de semana en la que ofrecerá tres conciertos muy diferentes:
Viernes 6 de mayo
  • A las 19:00 h. en la Sala Babylon, el colectivo Acerca organiza el concierto de Stanich, My Friendly Ghost, Euphoria y Cellar Bird
  • A las 22:30 h., en El Cafetal de Medina del Campo.
Sábado 7 de mayo
  • A las 18:30 h., en Música x Sierra Leona, un concierto benéfico en el Espacio Joven de Valladolid en el que también participarán Pilgrims, Woodpecker & Co. y Algo Parecido.
Mientras tanto, os dejamos con la entrevista y el video que ha concedido a Supernova Musical Ángel Stanich: «El Outsider».Tras dejar Valladolid, ¿por dónde te mueves en este momento?
En un cortijo en el campo cerca de Gamínedes. Podéis pasaros cuando queráis y hacemos merienda cena. Evitad los meses de monzón, eso sí.¿Cómo definirías tu música?
Como la que me sale de dentro. Me gusta que suene como a mí me gustaría, que verse sobre lo que me interesa. Muchas veces no lo consigo, y por eso hay quién cree que no todo está perdido… Mi música es una dulce y cálida patada en tu trasero.¿Y qué es lo que te interesa, los temas que tratas en las canciones?
Creo que en general cuento pasajes personales tintados en mayor o menor medida por el imaginario del rock and roll o el cine, pero cine del bueno, el que no se hace en 3D. Casi todas las historia se transportan a otros tiempos remotos, desde la época de ‘Easy Rider’ al ‘Devil Blues’ del Mississippi. La gracia está en que puedas transportarte con esas historias, si no será una mierda y la canción se te hará muy larga.

Está más que comprobado tu amor por las grabaciones caseras con ese ruido que recuerda a vinilo añejo, pero ¿tienes a la vista meterte en un estudio de grabación?
Sí, lo tengo en mente. No venderemos la piel del zorro, pero yo juré amor eterno a las grabaciones caseras, sucias, polvorientas, imperfectas, y jamás renunciaré. Sacar lo que sea que saquemos en formato vinilo sería cojonudo.

Normalmente tocas en formato acústico, ¿has pensado montar una banda en algún futuro, o añadir algún músico que toque contigo en directo?
Bueno, el formato acústico va a ser la base, pero cada vez me atrevo más a probar cosillas en eléctrico. Respecto a lo de montar una banda es algo que quiero que surja de forma natural. Guille de The Jackets ya está muy engañado y toca el cajón conmigo siempre que vengo por Pucela. También está, por supuesto, en lo de meternos en un estudio, junto a otro par de buenos amigos. Yo quería contar con ellos y ni tuve que pedírselo. Así que casi puedo decir que tengo una banda; una banda fantasma.

 ¿De qué forma Internet te ha ayudado a llegar a la gente?¿Te gusta este sistema? ¿Lo ves completamente necesario o apuestas más por el «cara a cara»?
Internet ayuda, como el dinero. Pero prefiero el face to face, y pedir prestado cuando estoy canino. Internet lo veo como un buscador brutal, muy útil para los zagales que empezamos en ésto. Pero siempre digo que vengan a un bolo, escuchen, sean cabrones y digan si sumamos o restamos. Se puede ser un cabrón sin resultar desagradable, creo…

Tu versión del ‘Shiralee’ de Arizona Baby te dio la oportunidad de tocar con ellos en la clausura deValladolindie 2010. Te atreviste a versionar un tema casi en el mismo momento en que la banda lo lanzó. ¿Cómo surgió la idea?

Nadie me encargó nada, evidentemente. Hice mi versión de ‘Shiralee’ porque me salió… Y porque es un temazo. Conocía a Javier Vielba y compañía desde hacía un tiempecillo, sobre todo gracias al Open Mic Pucela. Les pasé el mp3 de mi grabación y parece que les moló. Ya que me llamasen para tocarla junto a ellos aquella noche fue mágico. Todavía estoy preguntándome dónde estuvo el truco…

Has llevado el concepto de Open Mic que tanto frecuentas en Valladolid a Santander. ¿Qué tal acogida está teniendo?
¡Muy buena! En honor a la verdad no estoy ni mucho menos solo. Unos pedazo de artistas como Jadris, Hubber y Dako Déjà Vu están dando el callo tanto o más que yo porque el Open Mic salga adelante en nuestra casa. La sala Black Bird lo está poniendo fácil y la gente no suele fallar. De todas fomas, aprovecho: ¡Músicos cántabros, anímense! ¡Necesitamos carne fresca!

¿Cuáles son tus grupos o artistas noveles favoritos? ¿Y los clásicos?
Voy a decir mis dos favoritos de este cuarto de hora. En noveles, porque quiere, Garú. Y en clásicos, Chopin. Bueno, lo cambio ahora mismo por Joe Strummer.

 ¿Y con quién te gustaría tocar algún día?
¡Puff! Cienes… No estaría «nada mal» con Bruce Springsteen. Sería un palizón tremendo. Con viejos gigantes como Howlin’ Wolf lo tengo crudo crudísimo. Me conformaría con «engorilar» un rato con Guadalupe Plata. Estamos lejos.